El Servicio Meteorológico Nacional bajo recorte: ¿modernización o vaciamiento?

El gobierno nacional avanzó con más de 140 despidos, pero carece de un plan estratégico para mejorarlo.

Con más de 150 años de historia, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) monitorea variables climáticas en todo el país y genera no solo pronósticos, sino información crítica para la seguridad aeronáutica, la gestión de riesgos climáticos, la producción primaria y energética, y la defensa nacional.



¿Cómo funciona un Servicio Meteorológico? ¿Es verdad que hay mucha gente?

El SMN tiene áreas de pronóstico civil e inmediato, aeronáutico, climatología, agrometeorología, hidrología así como áreas de investigación y sostiene desde hace más de 100 años presencia en la Antártida. Es el organismo encargado de mantener registros meteorológicos a lo largo y ancho del país y en el continente Antártico, contando con cerca de 120 estaciones de observación de datos meteorológicos. 

Actualmente, el SMN cuenta hoy con 472 observadores y 148 profesionales con formación universitaria de pregrado, grado y posgrado. Los observadores son personas que estudiaron en el propio SMN y que tienen la capacidad de tomar registros con instrumental, codificar datos y transmitirlos. Más de la mitad de la planta del organismo se dedica a tareas de observación, procesamiento y control de calidad de los datos meteorológicos, porque son fundamentales para garantizar pronósticos confiables. 

Todos los pronósticos, incluidos los que consultamos en las aplicaciones de celular, son elaborados a partir de modelos numéricos del tiempo que se procesan en los países con gran desarrollo en el área, entre ellos Argentina. Estos modelos utilizan como insumo los datos adquiridos a través de las observaciones, y los SMN del mundo asumen el compromiso de brindar datos de calidad

El despido de 140 trabajadores el pasado martes 15 de abril, en su mayoría observadores, implicó un recorte del 18% del personal. La reducción de personal y recursos no genera un ahorro significativo en términos fiscales, pero sí produce efectos relevantes. “Al reducir el personal y modificar los planes de labor, estamos perdiendo información meteorológica estratégica e irrecuperable: hoy, 5 estaciones meteorológicas cerraron y más de 30 se han quedado sin observaciones durante la noche” afirman los trabajadores del servicio. Esto ya impacta en la operación de aeropuertos, en la seguridad de los vuelos sanitarios y en la continuidad de series históricas de medición, claves para estudiar el cambio climático. En San Juan por ejemplo, ya se tuvieron que reprogramar vuelos.

El gobierno nacional justifica los despidos como parte de un proceso de “eficientización” del organismo, bajo el argumento de que numerosos países avanzaron hacia sistemas meteorológicos automatizados y que la observación manual habría quedado “obsoleta”. Sin embargo, las y los trabajadores del SNM advierten que parte de la observación manual sigue siendo insustituible ya que los modelos de pronóstico dependen de datos de calidad, y ningún servicio privado garantiza la trazabilidad necesaria. Pero además, ya existía un plan de modernización con 126 estaciones automáticas, financiado por el Banco Mundial. La transición ordenada requería registros simultáneos manuales y automáticos para preservar la continuidad de series históricas e implicaba reconvertir a los trabajadores. El proceso de adquisición de las estaciones estaba avanzado, pero la actual gestión canceló el financiamiento y dio de baja el proyecto.

Se trata, en definitiva, de un proceso de descapitalización institucional. La reducción de capacidades en cualquiera de estas áreas tiene efectos directos y acumulativos, que puede tomar un extenso tiempo revertir. La discusión de fondo es política: ¿apostar a fortalecer un organismo estratégico con más personal, tecnología y presencia territorial, o degradarlo en nombre de un ajuste que deja al país más expuesto frente a riesgos climáticos y socioeconómicos?





¿Es bueno nuestro SMN?

El Servicio Meteorológico Nacional de Argentina, tercero en el mundo en ser creado, tiene un papel destacado que trasciende las fronteras del país. Se le dio como responsabilidad la vigilancia oceánica de una de las 21 áreas globales para la seguridad marítima y alberga uno de los 9 Centros de Avisos de Cenizas Volcánicas del mundo, fundamental para la aviación en el Cono Sur. Lidera varios centros regionales de la OMM: el de formación de profesionales de meteorología para toda Iberoamérica, el de instrumentos que asegura la trazabilidad de las mediciones en Sudamérica, y junto a Brasil el Centro Regional del Clima para el Sur de América del Sur. 

A pesar de las dificultades presupuestarias, fue pionero en implementar un Sistema de Alerta Temprana nacional, desarrolló modelos de pronóstico avanzados y adquirió la supercomputadora Clementina XXI, una de las más potentes del mundo al momento de su compra. También opera el Sistema Nacional de Radares Meteorológicos, con equipos fabricados en el país por INVAP, capacidades que en la región solo se comparan con las de Brasil. Su prestigio internacional se refleja en que la actual Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo, fue directora del SMN entre 2014 y 2023, siendo la primera mujer y la primera americana en ocupar ese cargo. 

Nuestro SMN es reconocido en el mundo. Milei lo destruye cuando más lo necesitamos.



Agradecemos a la Agrupación Rolando García por la difusión de esta nota. La misma fue editada por el equipo de CEDAF.

Etiquetas: actualidad

Autor: Equipo Cedaf

Publicado el 08-05-2026


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