El CEDAF organiza su trabajo en cuatro objetivos estratégicos. Cada uno expresa una pregunta central sobre el país que queremos construir, define un rumbo de transformación y establece una orientación político-programática para pensar el futuro, ordenar prioridades y construir capacidades de gobierno.
Fortalecer una Argentina con capacidad real de decisión sobre sus recursos, territorio, tecnología, inserción internacional y alianzas estratégicas. Una soberanía moderna, abierta al mundo, capaz de defender los intereses nacionales y participar con voz propia en las grandes transformaciones globales.
Impulsar una Argentina productiva, innovadora, federal y sostenible, donde el crecimiento se traduzca en trabajo de calidad, mejores ingresos, mayor productividad, infraestructura e integración territorial. Un modelo capaz de articular inversión, ciencia, tecnología y formación para distribuir mejor los beneficios del desarrollo.
Construir una Argentina más justa, integrada y humana, donde todas las personas puedan proyectar su vida con dignidad, derechos, seguridad, comunidad y oportunidades reales. Una sociedad que reduzca desigualdades sociales y territoriales, y recupere la movilidad social ascendente como horizonte compartido.
Consolidar una democracia fuerte, federal y transparente, sostenida por un Estado capaz de planificar, implementar y evaluar políticas públicas. Un Estado moderno, profesional y cercano, que use sus capacidades, información y tecnología para garantizar derechos y conducir el desarrollo nacional.